
En nuestra Unidad llevamos a cabo el tratamiento de los síndromes dolorosos que afectan a la columna y a la región craneofacial. Aplicando nuestra metodología, basada en la mínima invasión de las estructuras anatómicas, podemos realizar tratamientos percutáneos que mejoren la calidad de vida de nuestros pacientes.
¿Qué patologías podemos tratar?
El dolor de espalda, concentrado sobre todo en la región lumbar, es considerado el tercer motivo (por detrás del resfirado común y el dolor de cabeza) que con más frecuencia origina una consulta médica a nivel global. Sin embargo, sólo una pequeña proporción de pacientes va a tener una alteración estructural que precise una corrección quirúrgica. En la amplia mayoría, por tanto, la mejoría va a tener lugar gracias al empleo de medidas conservadoras y ejercicio terapéutico.
Existen, no obstante, casos en los que tal mejoría no llega pese a implementar medidas dirigidas a ello durante perídoos superiores a 6-8 semanas. En estos casos va a estar indicado realizar una técnica específica mínimamente invasiva para hacer que el dolor remita. Llevamos a cabo estos procedimientos en un régimen ambulatorio en nuestro área quirúrgica, lo que nos permite el empleo de técnicas de imagen intraoperatoria para alcanzar así un tratamiento lo más efectivo posible con la mayor seguridad.

Los casos que con mayor frecuencia precisan estos tratamientos están representados por las siguientes patologías
- Síndrome facetario: Es una entidad en la que la disfunción de las articulaciones intervertebrales posteriores o zigoapofisarias provoca dolor en la región afectada, con mayor frecuencia lumbar, caracterizado por su nula o mínima irradiación a extremidades. La acción dirigida a la rama nerviosa medial de la raíz dorsal, responsable de vehicculizar el dolor procedente de esta región, va a conferir un alivio marcado en una proporción amplia de casos con un riesgo muy reducido de complicaciones.
- Latigazo cervical: Representa otra de las indicaciones que más se van a beneficiar de esta actuación. Motivado por impactos de diversa índole, el latigazo cervical representa un cuadro doloroso con dificultad para ser tratado con medidas conservadoras: fisioterapia y ejercicio terapéutico. Puede además asociar mareos y otros síntomas vegetativos. El tratamiento percutáneo mínimamente invasivo con radiofrecuencia asocia tasas de éxito muy elevadas.

- Coccigodinia: Consiste en la aparición de un dolor altamente desagradable en la punta del coccix que puede dificultar mantenerse sentado. Asocia en ocasiones cambios de imagen en la resonancia magnética como pequeñas luxaciones o alteraciones en la señal del hueso. Durante mucho tiempo ésta ha sido una patología huérfana abocada al fracaso en el tratamiento. La posibilidad de aplicar radiofrecuencia sobre la zona tiene una tasa razonable de éxito.
- Síndrome de dolor espinal persistente tipo II: Aantiguamente denominado «síndrome de espalda fallida», está caracterizado por la persistencia de dolor des esplalda generalmente irradiado a extremidades en pacientes en los que se ha llevado a cabo uno o generalmente varios intentos de corrección quirúrgica y en los que no es adecuada una nueva intervención para la corrección quirúrgica directa del cuadro. En estos casos se contempla la colocación de electrodos de estimulacion medular en el espacio epidural.

electrodos epidurales planos de morfología cilíndrica colocados de forma
percutánea.
- Por último, un grupo de pacientes elegible para llevar a cabo estos tratamientos son aquellos que presentan alteraciones estructurales subsidiarias de corrección quirúrigica que, sin embargo, tienen alguna contraindicación o desean retrasar en la medida de lo posible el tratamiento quirúrgico. En estos casos es importante señalar que la efectividad de estas técnicas es algo menor, si bien la amplia seguridad que éstas conllevan con la práctica ausencia de riesgos derivados, hacen en ocasiones razonable su implementación.
En cuanto al dolor craneofacial la existencia de síndromes dolorosos de difícil tratamiento con un alto impacto en la calidad de vida e imposibilidad de mejoría con tratamiento farmacológico, hace necesario el empleo de tratamientos percutáneos para lograr mitigarlos. Las entidades más frecuentes son:
- Neuralgia del trigémino: Se trata de uno de los peores dolores posibles que pueden experimentarse. Es un dolor que afecta a un lado de la cara en forma de calambre o descarga el´ectrica que puede desencadenarse con el menor movimiento de la cara, por lo que puede dificultar la masticación o cualquier contracción a nivel facial, debido al inmediato dolor que ello desencadena. Si el tratamiento médico fracasa estos casos pueden beneficiarse de la radiofrecuencia neuromoduladora sobre el ganglio de Gasser mediante punción percutánea.
- Cefalea de Horton o en racimos (cluster hedache): se trata de otro síndrome doloroso craneofacial característico con episodiso de dolor periocular intenso que se acompaña de lagrimeo, inyección conuntival y cambios pupilares. En caso de fracaso del tratamiento médico puede llevarse a cabo el acceso percutáneo al ganglio esfenopalatino para su tratamiento.

- Neuralgia suboccipital: se trata de un dolor que se orrigina en la parte posterior y baja del cráneo y suele irradiarse en dirección hacia arriba y hacia delante. Origina en ocasiones salvas con sensación de descarga eléctrica capa de generar importante incapacidad. Puede beneficarse de la acción sobre el nervio occipital mayor.
¿Qué técnicas empleamos para tratar el dolor?
- Bloqueos facetarios: Mediante el acceso percutáneo posterior a las articulaciones intervertebrales posteriores o zigoapofisarias puede administrarse medicación antiinflamatoria y anestésica para reducir la intensidad de dolor del síndorme facetario. Con frecuencia se emplea este tipo de bloqueos con propósito diagnóstico previo a plantear el tratamiento con radiofecuencia o rizolisis.

- Radiofrecuencia de columna: Mediante el empleo de agujas dirigidas a la región del ramo medial de las raices dorsales permite aplicar una corriente eléctrica que genera un aumento de temperatura en la región con la inactivación de la acción nociceptiva (vehiculadora del dolor) de estos nervios. Puede emplearse la radiofrecunecia térmica o continua que alcanza temperatura de 80ª , generalmente a nivel lumbar y tambien conocida como rizolisis, así como la radiofecuencia pulsada en la que la temperatura alcanzada es de 45º, por lo que posee una acción moduladora, y suele emplearse sobre el resto de la columna. Se lleva a cabo este procedimiento con la aplicación de anestesia local y sedación ligera con lo que se minimiza cualquier molestia. Los pacientes reciben el alta a su domicilio transcurrida una hora.

- Radiofrecuencia sobre el ganglio de Gasser: Una vez llevado a cabo el acceso al ganglio de Gasser a nivel de la base del cráneo se lleva a cabo un test sensitivo través de la aguja para posteriormente aplicar radiofrecuencia pulsada con la consiguiente modulación de la descarga a dicho nivel, lo que asocia altas tasas de mejoría del dolor.

- Colocación de electrodos espinales a nivel epidural: Constituye una indicación de tratamiento del síndrome de dolor espinal persistente tipo II que se da en pacientes con una o generalmente varias cirugías de columna que continúan con sintomatología dolorosa importante que no es subsidiaria de una nueva corrección quirúrgica. Puede llevarse a cabo la colocación de estos electrodos de forma percutánea o abierta mediante laminectomía dorsal. Su colocación se lleva a cabo en dos fases con un período de prueba inicial para comprobar si son capaces de reducir el dolor, lo cual se sigue de una colocación definitiva mediante la impaltación de una batería, de tamaño similar a un marcapasos, que permite programar el tipo de estimulación más adecuada para cada caso.
- Estimulación directa de la corteza motora a nivel cerebral: Es un tratamiento avanzado empleado en casos seleccionados de dolor neuropático de muy difícil control que afecta a una extremidad completa o a todo un hemicuerpo. Consiste en la colocación de un electrodo a nivel intracraneal sobre la zona cerebral responsable de la movilidad de la region corporal donde se localiza el sindrome doloroso. Este electrodo va a estar conectado a una batería localizada generalmente a nivel pectoral, de manera que transmitirá impulsos eléctricos sobre el cerebro reduciendo la percepción del dolor.






