Las lesiones traumáticas del nervio periférico pueden generar una incapacidad total o parcial de los mismos para la transmisión de los impulsos eléctricos. Ello va a traducirse en la aparición de fenómenos sensitivos (Hipoestesia o anestesia -falta de sensibilidad parcial o total) y/o motores (incapacidad para mover los músculos que dependen de este nervio).

Según el grado de afectación estructural del nervio agredido pueden diferenciarse tres tipos de lesiones:
- Neurapraxia: En la que existe una integridad anatómica del nervio, si bien debido a una compresión continuada de éste, su función se ha visto alterada. Este tipo de lesión, de características funcionales, suele remitir al retirar el insulto que la provoca.
- Axonotmesis: Es la sección parcial del nervio. Puede ser provocada por traumatismos penetrantes o estiramientos excesivos. Provoca una disfunción parcial del nervio proporcional al grado de sección que haya tenido lugar sobre él. Puede beneficiarse de la reparación quirúrgica mediante la microsutura directa del nervio.
- Neurotmesis: Se refiere a la sección completa del nervio. Los mecanismos que dan lugar a su aparición son los mismos que en la axonotmesis. Debe igualmente valorarse la reparación quirúrgica. En ocasiones va a ser necesario el empleo de injertos nerviosos (típicamente nervio sural) para lograr la continuidad anatómica del nervio en ausencia de tensiones mecánicas que dificulten el proceso de reparación (neurotización).




