Tiene lugar como consecuencia del atrapamiento del nervio cubital a la altura del codo. Provoca la aparición de dolor en el codo irradiado a la cara interna del antebrazo, cuarto y quinto dedos, así como debilidad en la mano.

Se debe generalmente al engrosamiento de los tejidos aponeuróticos situados a la altura del epicóndilo medial.
Su diagnóstico ha de confirmarse con un estudio neurofisiológico siendo en ocasiones preciso además llevar a cabo un estudio de imagen. Si no hay mejoría con el tratamiento conservador debe valorarse la cirugía.




