Se denomina así a la compresión que tiene lugar sobre un nervio periférico y es debida a fuerzas externas o a la cercanía de estructuras anatómicas.

Tienen lugar característicamente en determinadas localizaciones donde los nervios son más susceptibles de lesionarse debido a que se sitúen más superficiales, fijos en su trayecto, atraviesen un espacio más estrecho o se encuentren próximos a una articulación.
El dolor constituye el síntoma más frecuente. Suele manifestarse comúnmente en reposo, sobre todo por la noche, en ocasiones con irradiación retrógrada haciendo sospechar una lesión situada a nivel proximal respecto el lugar del verdadero compromiso. Suelen presentar no obstante y de forma característica mayor sensibilidad dolorosa en el lugar de la compresión.

Existen una serie de enfermedades que predisponen al desarrollo de neuropatías por atrapamiento:
-Acromegalia
-Diabetes mellitus
-Hipotiroidismo
-Polimialgia reumática
-Carcinomatosis
-Artritis reumatoide
-Gota
En cuanto a su fisiopatología, las compresiones por un margen de tiempo breve suelen afectar a las fibras mielínicas respetando a las fibras amielínicas excepto en casos de compresión severa aguda. La compresión aguda, pues, comprometerá el flujo axoplásmico lo que reduce la excitabilidad de membrana. La compresión crónica por su parte afectará a fibras mielínicas y amielínicas pudiendo provocar desmielinización en las primeras y en caso de que la compresión se mantenga dará lugar a axolisis y degeneración walleriana con afectación de ambos tipos de fibras. El estasis venoso puede del mismo modo favorecer el edema, la isquemia y la progresión de la lesión nerviosa, dando lugar en casos avanzados a la formación de fibrosis y a la aparición de neuromas.
La neuropatía por atrapamiento más frecuente es el síndrome del túnel carpiano seguida del síndrome del nervio cubital.




