Este término hace referencia a un conjunto de malformaciones que interesan a la fosa posterior, esto es, la región que alberga el cerebelo y las estructuras del tronco del encéfalo. Se diferencian un total de cuatro malformaciones de Chiari, probablemente no relaciadas entre si, siendo el Chiari I y II las más frecuentes.

-La malformación de Chiari I se define por la presencia de una alteración de la circulación de líquido cefalorraquídeo a través del foramen magno. Puede ser congénita o adquirida. Clásicamente se caracterizaba por la presencia de una herniación de las amígdalas cerebelosoas mayor de 5 mm a través del foramen magno, si bien en la actualidad se considera que este criterio no es ni suficiente ni necesario para su diagnóstico. Va a estar asociada a siringomielia (aumento de líquido cefalorraquídeo en el interior del cordón medular) entre un 30-70% de los casos. La hidrocefalia puede estar presente en entre el 7-9% de los casos con Chiari I

Imagen de Resonancia Magnética correspondiente a malformación de Chairi con extensa siringomielia acompañante. La flecha azul señala el descenso de las amígdalas cerebelosas por debajo del plano del foramen magno.

La sintomatología más frecuente es la cefalea nucal y la cervicalgia. Puede aparecer en ocasiones también alteración de fuerza y sensibilidad en extremidades, ataxia con alteración de la marcha así como vértigo y mareo. La diplopia y la disfagia son menos frecuentes. Suele diagnosticarse en torno a los 40 años.

En cuanto al tratamiento, en pacientes con sintomatología no progresiva o ausencia de sintomatología incapacitante suele abogarse por el tratamiento conservador llevando a cabo un seguimiento. Por el contrario, en presencia de síntomatología incapacitante o progresión de la misma debe valorarse la cirugía de descompresión de la fosa posterior.

A la izquierda Resonancia Magnética preoperatoria de paciente con Chiari I y gran siringomielia (flecha azul). La imagen de la derecha corresponde a la Resonancia postoperatoria de la misma paciente en la que se observa práctiva desaparición de la siringomielia (flecha azul).

-La malformación de Chiari II (o Arnold Chiari) es prácticamente exclusiva del mielomeningocele (espina bífida). En él además de las amígdalas cerebelosas existe una herniación del resto de estructuras del tronco del encéfalo. Muy frecuentemente va a estar asociada a hidrocefalia precisando la mayoría de pacientes de derivación ventriculoperitoneal (DVP) para el tratamiento de la misma.

A la izquierda imagen correspondiente a mielomeningocele gigante. A la derecha se muestra la Resonancia Magnética del mismo paciente el cual presenta un descenso de parte de las estrucutras de fosa posterior a través del foramen magno en relación con malformación de Chiari II así como hidrocefalia.

Su sintomatología característica es debida a la compresión del tronco del encéfalo, de manera que puede presentarse con apneas, estridor laríngeo, disfagia, episodios de broncoaspiración, debilidad en extremidades y alteraciones en la motilidad ocular.

En caso de progresión de los síntomas debe descartarse en primer lugar la presencia de hidrocefalia descompensada, generalmente debida a una malfunción del sistema de derivación de líquido cefalorraquídeo. En caso de confirmarse esto debe ser revisado quirúrgicamente el sistema de derivación. Si pese a ello o bien tras descartar la disfunción del sistema persiste la sintomatología debe entonces llevarse a cabo la descompresión quirúrgica de las estructuras de la fosa posterior.

-La malformación de Chiari III es sumamente rara y comprende la presencia de un encefalocele occipitocervical con la herniación de la mayor parte de estructuras de la fosa posterior. Su pronóstico es muy malo siendo por lo general incompatible con la vida.

-La malformación de Chiari IV se define como una hipoplasia cerebelosa en ausencia de herniación. Suele tratarse de un hallazgo radiológico.

-Se habla además de Chiari zero (Chiari 0) en aquellos casos en los que existe una siringomielia que presenta adecuada respuesta a la descompresión quirúrgica de la fosa posterior pese a no acompañarse de herniación amigdalar.

Volver

Se ha enviado tu mensaje

Advertencia
Advertencia
Advertencia
¡Aviso!

Nuestro compromiso con la sociedad de Almería

Llevamos a cabo cada día un gran esfuerzo por mejorar la salud de nuestra población.

Tratamos de aportar lo mejor en el ámbito asistencial, docente, investigador y de gestión a través de nuestra colaboración transversal con diferentes actores y organizaciones de nuestra ciudad.

Nuestro compromiso con la mejora de la asistencia sanitaria y la seguridad del paciente guían todas nuestras actuaciones.