Muchas de los personas que presentan un cuadro de dolor lumbar no son candidatos a una intervención quirúrgica. De ellos la gran mayoría van a poder mejorar con medidas conservadoras incluyendo la implementación de ejercicio terapéutico.
Si pese a ello no encuentran mejoría podemos llevar a cabo procedimientos para el tratamiento del dolor entre los que se encuentra la radiofrecuencia facetaria.
Esta solución nos permite aplicar una corriente de alta frecuencia a nivel de la rama medial de la raíz dorsal sensitiva encargada de buena parte de la inervación dolorosa de la vértebra, de tal modo que se consiga reducir la transmisión de la sensibilidad dolorosa en dicho nivel. Todo ello se lleva a cabo con un procedimiento de mínima invasión a través de agujas por lo que una hora después de realizarlo el paciente puede marcharse a casa.
En torno al 70% de los pacientes van a experimentar una mejoría importante gracias a este procedimiento que se caracteriza además por ser sumamente seguro dado que los riesgos asociados al mismo son prácticamente nulos en manos expertas
Después del procedimiento se debe llevar a cabo un reposo relativo durante 48-72 horas, pues en este periodo es frecuente un cierto aumento del dolor en la zona de aplicación debido a una pequeña reacción inflamatoria derivada de la corriente administrada. Este dolor moderado cederá con frío local y antiinflamatorios convencionales.
Transcurrido este breve período se debe retomar un plan de ejercicio terapéutico progresivo y estructurado, supervisado por especialistas para de esta manera optimizar el efecto de la radiofrecuencia. Con ello se ha de lograr consolidar la mejoría del cuadro doloroso. En caso de recaídas futuras es seguro repetir la radiofrecuencia transcurridos 6 meses desde la previa.

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