Los avances en seguridad del paciente y el desarrollo de las técnicas mínimamente invasivas con abordajes personalizados y perfectamente ajustados a la patología a tratar han sido incorporados también en la Neurocirugía.
Como ya estableciera hace dos décadas el maestro finlandés de la Neurocirugía Juha Hernesniemi, el Neurocirujano debe entrenarse de forma permanente para garantizar que la cirugía cerebral sea tan segura o más que cualquier otro tipo de intervención. Y así ha sucedido.
Los protocolos de fast track que persiguen favorecer la recuperación postoperatoria temprana se están implementando en nuestras intervenciones. Esto conlleva en primer lugar que el ingreso para una intervención cerebral programada se produzca apenas dos horas antes de la intervención. Podemos además a día de hoy completar gran parte de las cirugías de tumores cerebrales en apenas 3 horas, pudiendo llevarse a cabo el despertar inmediato para la valoración neurológica postoperatoria.
A continuación el paciente deberá permanecer la primera noche en una Unidad de Críticos para su vigilancia estrecha. -Una vez se confirme la evolución adecuada en las primeras horas y se lleven a cabo las pruebas de imagen pertinentes los pacientes regresan a la planta de hospitalización donde en la mayoría de ocasiones puede iniciarse la movilización precoz pudiendo levantarse y caminar a las 24 horas de la intervención .
Tras verificar la evolución adecuada el alta domiciliaria va a tener lugar en buena parte de los casos a las 48-72 horas. Durante el primer mes sobre todo en los casos de tumores cerebrales intervenidos se debe mantener tratamiento antiepiléptico que en ausencia de crisis epilépticas previas a la intervención o posterior a esta, podrá suspenderse transcurrido este periodo.
Durante este primer mes es necesario llevar a cabo vida tranquila, evitando esfuerzos y evitando la conducción. Aquellos pacientes que necesitan recibir tratamientos adyuvantes en caso de tumores agresivos como Radioterapia y quimioterapia deberán iniciarlos pasadas 4 semanas tras la intervención una vez que la herida haya cicatrizado.
Para que todo este proceso de recuperación tenga lugar es esencial contar con una Filosofía de Trabajo enfocada a en la Seguridad del paciente. Para ello incorporamos herramientas que incluyen listados de verificación quirúrgica específicos así como la colaboración con equipos de Anestesiología y Cuidados Intensivos de primer nivel.
Se consigue así alcanzar una Atención Centrada en el Paciente incorporando valiosos elementos de humanización tales como la presencia de un Neurocirujano responsable con contrastada experiencia que actúa como referente claro para acompañar al paciente y a su familia durante todo el proceso: desde antes de la intervención, para posteriormente ocuparse de la intervención, la atención durante el ingreso y el seguimiento postoperatorio.

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