La cirugía de elección para el tratamiento de la hernia discal cervical comprende el reemplazo total del disco por vía anterior, esto es, llevando a cabo el abordaje lateral a la laringe generalmente por el lado derecho.
Se trata de un corredor anatómico natural medial al músculo esternocleidomastoideo, por lo que no es necesario cortar ni violar la anatomía de ningún músculo.
Esto, unido a los beneficios de la microcirugía, hace que el postoperatorio sea muy poco doloroso pudiendo recibir el alta la mayor parte de los casos en 24-48 horas.
La molestia más frecuente que se presenta es la disfagia o dolor moderado en la deglución que suele durar pocos días. Puede aparecer también disfonía (voz ronca) que en ocasiones puede mantenerse en el tiempo debido a la disfunción parcial de una cuerda vocal, por ello es importante que aquellas personas en las que la voz sea importante para su profesión reciban información detallada sobre este aspecto antes de plantearse esta intervención, pues es posible modificar el abordaje ene stos casos para evitar la disfonía.
Durante el primer mes es preciso llevar a cabo actividad reducida pudiendo dar paseos y ejercicio muy leve, evitando cargas sobre la zona intervenida. A partir de los 30 días de la intervención la actividad se normaliza pudiendo iniciar entonces un plan de ejercicio terapéutico en el que la persona se ejercite a un 50-60% de su capacidad para posteriormente incrementar la carga a un 70-75% 60 días tras la operación.
La reincorporación laboral puede considerarse a partir de los 40-60 días dependiendo de las exigencias físicas del trabajo y en general los resultados de la intervención son muy buenos siempre que la indicación sea la adecuada.

Deja un comentario