El dolor lumbar relacionado con la degeneración de los elementos vertebrales supone una de las principales causas de demanda de asistencia sanitaria en el mundo desarrollado. En algunas ocasiones, la presencia de ciertas lesiones, unido a la dificultad para tratar la incapacidad que generan, hace necesario la valoración en la consulta del Neurocirujano lo cuál no siempre va a significar que el proceso termine en una cirugía.
A continuación resumimos aquellos casos en los que puede ser precisa una cirugía la columna lumbar:
-Hernia discal lumbar con dolor ciático rebelde al tratamiento conservador: Si bien el 80-90% de las crisis de lumbociatalgia debidas a hernia logran mejorar con medidas conservadoras, la refractariedad a los tratamientos presente en los casos restantes va a hacer necesaria una intervención.
-Hernia discal lumbar con sintomatología deficitaria por afectación radicular aguda consistente en pérdida de fuerza franca en extremidades inferiores y/o hipoestesia en zona genital y/o alteración de esfínteres. Se trata de los casos más graves en los que tiene lugar el llamado síndrome de la cola de caballo. En ellos es necesario plantear una cirugía urgente.
-Estenosis de canal lumbar: Se trata de una entidad que aparece generalmente en mayores de 50-60 años. En ella existe un estrechamiento marcado del conducto raquídeo que provoca una alteración de las raíces nerviosas que impide caminar cortas distancias, generando con ello la denominada “claudicación de la marcha”. La descompresión quirúrgica del canal espinal en estos casos va a aliviar de forma significativa la sintomatología en la mayoría de ocasiones.
Existen además las variantes laterales de la estenosis de canal lumbar, llamadas estenosis de receso y estenosis foraminal, que van a provocar un cuadro de afectación radicular única, similar al de las hernias de disco. Ello se traduce en una lumbociatalgia intensa que en caso de no mejorar puede beneficiarse de la descompresión quirúrgica de la raíz nerviosa.
-Espondilolistesis: Implica el desplazamiento anormal de las vértebras. Va a estar relacionado la mayoría de las veces con procesos congénitos, microtraumatismos o bien con la degeneración de los elementos vertebrales. Su presencia implica dolor lumbar mecánico que en caso de ser refractario va a beneficiarse de una cirugía de fusión con tornillos y barras.
-Fracturas vertebrales: Frecuentes sobre todo debidas a osteoporosis. En presencia de sintomatología neurológica debida al desplazamiento de fragmentos vertebrales y compresión de estructuras nerviosas va a requerir cirugía urgente. En muchos otros casos, en ausencia de sintomatología neurológica puede precisar igualmente cirugía debido a que asocie inestabilidad, deformidad y /o dolor manifiestos. En estos casos dependiendo del tipo de lesión puede beneficiarse de una fusión vertebral o bien de la inyección percutánea de cemento (vertebroplastia).
-Tumores vertebromedulares: Tumores de diferentes orígenes y localizaciones pueden bien destruir estructuras óseas generando dolor e inestabilidad y/o provocar la compresión de estructuras neurológicas generando pérdida de fuerza, sensibilidad y /o alteración esfinteriana. En estos casos, se debe valorar la cirugía.

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