La revista Lancet ha lanzado esta pregunta en un editorial publicado recientemente. De los más de 55 millones casos de demencia en el mundo, más de un tercio son debidos a la enfermedad de Alzheimer. A ello hay que sumarle los casi 70 millones de personas con deterioro cognitivo que pueden desarrollar esta enfermedad. Ello hace que a partir de 2050 se prevea que la prevalencia de esta enfermedad triplique la actual.
Los avances en el diagnóstico precoz en los últimos 10 años han permitido el diagnóstico certero de la enfermedad mediante marcadores primero en líquido cefalorraquídeo mediante punción lumbaar, así como a nivel cerebral mediante le PET TAC amiloide y ahora gracias a la detección de la proteína p TAU 217 en sangre.
Estos avances se han acompañado del desarrollo de fármacos capaces de limpiar los depósitos de sustancia amiloide a nivel cerebral. Así, el Lecanemab y el Donanemab son anticuerpos ya aprobados para este propósito, existiendo en la actualidad dos ensayos clínicos en marcha que tratan de evaluar su posible utilidad para prevenir el desarrollo de la enfermedad en personas asintomáticas con presencia de biomarcadores compatibles con la enfermedad de Alzheimer.
El manejo de estos fármacos, sin embargo, no está libre de efectos adversos; es preciso llevar a cabo un seguimeinto estrecho de los pacientes mediante Resonancias Magnéticas cerebrales para tratar de identificar posibles efectos adversos. Ello hace que se requiera una infraestructura sanitaria potente que supera con creces los recursos previamente destinados a esta enfermedad.
Así, del mismo modo que en las últimas décadas se ha asistido un cambio de pardigma en el tratamiento de enermedadees compeljas como la hepatitis, la esclerosis múltiple y otros múltiples proceso reumatológicos, los avances en el diagóstico y tratamiento del Alzheimer apuntan a una evolución similar con un impacto probablemente mayor que los precesos anteriores dado su mayor frecuencia en la población. Esto, sin duda, va a representar un reto para los sistemas sanitarios que han de prepararse para este cambio de paradigma.

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