La revista JAMA Neurology ha publicado los resultados de un ensayo clínico dirigido a evaluar el efecto de la reducción agresiva de la tensión arterial tras una hemorragia cerebral.
Este trabajo, en el que tomaron partecentros de Australia y Canada, contó con un total de 79 participantes aleatorizados a un grupo de tratamiento en el que se llevó a cabo un control de la tensión arterial más agresivo con tensión arterial sistólica máxima de 140 mmHg, frente a un grupo control en el que la tensión arterial sistólica se mantuvo por debajo de 180 mmHg. La edad media de los participantes fue de 71 años mientras que el tamaño medio de la hemorragia cerebral se situó en 11 ml.
Las Resonancias Magnéticas llevadas a cabo entre las 36 y 60 horas tras la randomización no mostraron diferencias entre ambos grupos con respecto al desarrollo de lesiones isquémicas en la difusión.
Con estos resultados los autores concluyeron que la reducción agresiva de la tensión arterial es una medida segura tras una hemorragia cerebral que no afectaría al desarrollo de nuevas lesiones isquémicas.

Deja un comentario