Autores japoneses han publicado recientemente en la revista JAMA Neurology los resultados de un ensayo clínico multicéntrico con diseño doble ciego dirigido a evaluar la utilidad de las células madre en la minimización del daño derivado del ictus isquémico.
El trabajo contó con un total de 206 pacientes la mitad de ellos recibieron células madre alogénicas en las primeras 18-36 horas tras el diagnóstico de ictus mientras que la mitad restante recibió placebo.
No se apreciaron efectos adversos derivados de la administración de células madre alogénicas. Sin embargo, tampoco existieron diferencias significativas entre los grupos en el resultado clínico determinado por la escala de Rankin modificada a los 90 y a los 365 días tras el ictus.

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