La revista Lancet publica los resultados de una revisión sistemática que analiza el valor de la trombectomìa mecánica para el tratamiento del ictus isquémico debido a la oclusón de grandes arterias de la circulación anterior en aquellos casos en los que han transcurrido más de 6 horas desde el inicio del cuadro y que presentan tejido cerebral salvable (penumbra isquémica) determinado por las pruebas radiológicas correspondientes.
El presente trabajo analizó todos aquellos ensayos clínicos aleatorizados relacionados con el tema en los últimos 10 años. Para la valoración de los resultados se empleó la situación neurológica del paciente de cara al grado de independencia en las actividades de la vida diaria (determinada por escala de Rankin modificada a los 90 días del tratamiento). Se contabilizaron igualmente los principales efectos adversos del tratamiento: mortalidad y desarrollo de hemorragias cerebrales.
En total fueron incluidos 505 pacientes pertenecientes a 6 ensayos clínicos distintos que cumplían los criterios de inclusión; 266 de ellos pertenecieron al grupo de tratamiento endovascular y 239 al grupo control en el que fue empleado el tratamiento médico óptimo. Los autores apreciaron cómo existía un mejor resultado en el grupo de pacientes en los que se llevó a cabo la trombectomía en comparación con el grupo de pacientes que recibieron tratamiento médico. No se observaron diferencias entre el desarrollo de hemorragia o mortalidad en ambos grupos. Se observó un mayor beneficio del tratamiento endovascular en pacientes tratados entre las 12 y 24 horas respecto a aquellos que fueron tratados entre las 6 y las 12 horas.
El trabajo, pues, muestra cómo independientemente del tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas, aquellos pacientes con tejido cerebral subsidiario de ser salvado mediante revascularización han de ser considerados para llevar a cabo la extracción mecánica del trombo.

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