La revista Lancet ha publicado los resultados de un ensayo clínico dirigido a evaluar el papel de la estimulación del nervio vago combinada con rehabilitación para la recuperación de la paresia del brazo tras un ictus.
Se trata de un ensayo clínico aleatorizado y enmascarado en el que participaron un total de 108 pacientes. Estos pacientes presentaban una paresia braquial moderada-severa secundaria a un accidente cerebrovascular isquémico acontecido al menos 9 meses antes.
Todos ellos fueron intervenidos mediante la colocación de un estimulador del nervio vago con la diferencia de que en la mitad de los casos dicho dispositivo no fue activado (grupo placebo). Todos los pacientes se beneficiaron de un programa de rehabilitación intensiva.
Los autores observaron cómo la mejoría clínica a los 90 días tras finalizar el tratamiento rehabilitador tuvo lugar en un 47% de los pacientes donde se llevó a cabo la activación del estimulador del nervio vago frente a un 13% de los pacientes del grupo placebo en los que dicha activación no fue llevada a cabo.
Los resultados de este trabajo hacen que la estimulación del nervio vago pueda situarse como un tratamiento potencial para favorecer la rehabilitación tras el ictus isquémico.

Deja un comentario